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Sobre el Colegio de Terapeutas de Costa Rica
El Colegio:
El Colegio de Terapeutas de Costa Rica (CTCR) es una institución pública no estatal sin fines de lucro, la cual está integrada por los profesionales en las áreas de Terapia Física, Terapia de Lenguaje, Terapia Ocupacional, Terapia Respiratoria, Audiología e Imagenología Diagnóstica y Terapéutica.

Historia:

La rehabilitación en Costa Rica, nace después del 1899, cuando la Tuberculosis empieza a ocupar espacio dentro de la problemática del país. No es sino hasta los años de 1928 y 1929, cuando las cifra de personas con esta enfermedad discapacitante preocupa a las autoridades de salud y en 1937, el Doctor Raúl Blanco Cervantes, plantea al entonces Ministro de Salubridad la conveniencia de iniciar estudios para la construcción de un hospital en San José, que ofreciera mejores servicios para estas personas, donde se respetara la dignidad del paciente y mejoraran las condiciones para la recuperación.

Durante la década de 1940, Costa Rica mantuvo un proceso de cambio social, político, constitucional, nunca antes visto. El 8 de mayo de 1940, don Rafael Ángel Calderón Guardia, anunció ideas y proyectos tendientes a seguir políticas sociales y económicas que trajeran mayor bienestar a los trabajadores del campo y de la ciudad. Dichos proyectos se convirtieron en proyectos de ley que revelaban el comienzo de un período de constantes y radicales cambios en las estructuras económicas y sociales de nuestro país. (Monge C, 1980).

Dentro de las reformas, es destacable mencionar el seguro social obligatorio, las garantías sociales, la promulgación del Código de Trabajo y la creación de la Universidad Costa Rica.

En lo que respecta a la rehabilitación, en este periodo aparecen personas pioneras, cuyas ideas y acciones promovieron e incentivaron la creación y funcionamiento de los primeros servicios que atendían necesidades derivadas de las crisis nacionales.

Para marzo de 1954 se dio en Costa Rica la epidemia más grande de poliomielitis que haya afectado al país. La padecieron alrededor de cincuenta mil niños, de los cuales, aproximadamente mil, tuvieron secuelas severas y otras ciento cincuenta y dos personas murieron. Estas graves consecuencias se dieron en tanto que no existía vacuna que combatiera esta enfermedad y la falta de especialistas en el área de la medicina física y rehabilitación necesarios para ayudar a estas personas.

Al encontrarse, el país, desprovisto de capacidad para atender el problema, se ubicó a los afectados en el Hospital San Juan de Dios. El visionario de los procesos de rehabilitación el Doctor Humberto Araya, que se encontraba de pasantía en el Hospital, al toparse con este evento, colaboró en la atención de aquellos pequeños pacientes.

El Ministerio de Salubridad Pública, pidió ayuda a la Organización Mundial de la Salud (OMS), por medio de la cual se obtuvo ayuda de la Fisioterapeuta canadiense Jane Robinson y el Doctor chileno Ernesto Saldívar. A ellos se unieron los ortopedistas costarricenses Doctor Jose Luis Orlish y Doctor Edgar Jiménez y posteriormente, el Doctor Alfonso Tohen, el mejor especialista en el área de la medicina física y rehabilitación de ese país.

La formación del recurso humano en rehabilitación, se inicia en el año 1973 dentro de la Sección de Tecnologías Médicas de la Facultad de Medicina en la Universidad de Costa Rica. Se recibía una capacitación de tres años con un enfoque pragmático, orientada a la solución de los problemas inmediatos pero no se contaba con un plan curricular que brindara los conocimientos suficientes.

Estos terapeutas se apoyaron en las tendencias universales en el campo de la profesionalización y adquirieron conciencia social sobre la importancia de la verdadera formación de este recurso humano. El cambio en la formación de los profesionales en las diversas Terapias, se basa en ejes distintos que contemplan espacios para dar respuesta a la heterogeneidad de los problemas de la población, permiten una participación activa del paciente en las estrategias terapéuticas y enmarcan estas dentro de la red social personal, familia y comunidad.

Con esta visión, en junio de 1994, nace en la Universidad Autónoma de Centroamérica, el Colegio Santa Paula, el cual profesionaliza la Terapia Física, Terapia Ocupacional, Terapia del Lenguaje y Terapia Respiratoria y Audiología. Asimismo, en el año 2001, la Universidad de Costa Rica abre la oferta de la carrera de Imagenología Diagnóstica y Terapéutica

Dado el crecimiento de profesionales en esta área, en el año 2004 surge la inquietud de formar un Colegio Profesional autónomo, el Colegio de Terapeutas de Costa Rica. Con este fin, se redactó un proyecto de Ley, que se tramitó bajo el expediente número 16775.

El 10 de octubre del año 2011, siete años después, se aprobó la Ley 8989 de Creación del Colegio de Terapeutas de Costa Rica, por parte de la Asamblea Legislativa.

La primera Asamblea General se da el 9 de noviembre del 2011 y en ese mismo acto se eligió a la primera Junta Directiva conformada por:

  • Francisco López Álvarez, Presidente. Terapeuta Físico
  • Henry Vargas Salas, Vicepresidente. Terapeuta Respiratorio
  • María Paula Ruiz Guarín, Secretaria. Terapeuta de Lenguaje
  • Viviana Víquez Rojas, Prosecretaria. Terapeuta Ocupacional
  • Adriana Victoria Mendoza Caamaño, Tesorera. Terapeuta Física
  • José Antonio Redondo Zúñiga, Vocal Uno. Terapeuta Respiratorio
  • Graciela Chaves Jiménez, Vocal Dos. Audióloga

Asimismo, se eligió como Fiscal al Terapeuta Físico, Xavier Francisco Herrera Xirinachs.

Fue hasta el mes de febrero del 2013, que se reglamentó la Ley 8989 por medio del Decreto Ejecutivo número 37 517-S.

En el mes de mayo de 2013 se inician los trámites de incorporación. Un año después de la entrada en funcionamiento, se logró adquirir una propiedad en San José, Barrio San Cayetano, donde se construyeron las oficinas del Colegio de Terapeutas de Costa Rica.

En la actualidad el Colegio está creciendo y posicionándose a nivel nacional e internacional, acompañando el crecimiento profesional de nuestros agremiados y fiscalizando el ejercicio profesional de las carreras que albergamos.